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Orgullo catracho Efraín Portillo Salinas

Muchos hondureños que residen en otros países del mundo son orgullo nuestro porque han dejado en alto el nombre de Honduras, en Italia hay artistas famosos como Moisés Becerra que tiene años de residir en Milán y sus obras se han destacado en exposiciones internacionales, casado con una italiana también vive allí el joven artista Bladimir Sabillón y desde hace muchos años reside en Londres el famoso pintor y diplomático Miguel Ángel Ruíz Matute. Sin menospreciar a tanto talento en el exterior, me referiré al pintor Efraín Portillo Salinas a quien conocí y mantenemos comunicación desde hace 34 años, es originario de Choluteca y el soldado más joven del Ejército hondureño, cuando tenía 15 años vistió el uniforme verde olivo y además fue el creador del emblema del Primer Batallón de Infantería, institución referente de nuestras Fuerzas Armadas.

Las últimas noticias sobre este talentoso artista hondureño la tenemos de su participación en el Cuarto Festival Internacional del Arte junio 2014 promovido por el actual embajador en la Santa Sede, doctor Carlos Ávila Molina. Portillo Salinas salió de Honduras para estudiar en la Academia de Bellas Artes de Roma en 1966 y se quedó a vivir allá para siempre, no obstante que añora su tierra natal su vida artística ha trascendido por muchos países del Continente Europeo participando en exposiciones de arte, en muchas ocasiones sobresaliendo siempre dentro de pintores famosos del mundo, este artista hondureño fue formado por artistas italianos de renombre como Renato Guttuso y Alberto Siveri, compartió la Academia con otro brillante artista hondureño, el maestro Benigno Gómez que prefirió regresar a Honduras y tenemos el honor de que esté compartiendo con los nuevos talentos de la pintura y escultura hondureña.

La famosa escritora chilena radicada en Italia, Magdalena Arqueros Valer, el 23 de octubre del 2013 en un artículo refiriéndose a nuestro compatriota dijo: “Han pasado bastantes años desde su llegada a la capital italiana, (1966) cruzando dos continentes, donde su destino sería viajar desde la exótica Centroamérica, de la cuál su creatividad fue envuelta en esa exuberante vegetación propia de su patria que lo vio nacer, Honduras. Sus óleos parecen recopilar desde su mente las encantadoras añoranzas de infancia, igualmente de adolescencia, de su tierra generosa, en la cual los protagonistas son los campesinos, no obstante comparecerán los volantes caballos para ya proyectarlo sobre la tela texturada recreando un deslizamiento jubiloso del color de la vida. Precisando aplicar está la autenticidad espiritual que aflora de Efraín Portillo, el poeta-artista que detiene el tiempo recordando los pasos en su inolvidable tierra”.

“Es el artista que entre sus exposiciones es presentado al Santo Padre, es ella su pintura que abre puertas, entrando casi silenciosamente sin preámbulos en Vaticano, donde los ángeles, el edén y los cielos fueron pintados por los maestros renacentistas que él ha admirado, es ello que lo vuelca a aprender en esta escuela del arte, y es su público que se deleita de espaciosidad entre apolíneos de formas, todo es parte de todo en la tela, procreando el estilo del artista centroamericano”. Podemos concluir que en muchas latitudes del globo terráqueo hay intelectuales, científicos, diplomáticos, hombres de negocios y artistas que son orgullo catracho.

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